La obra fue originalmente adjudicada al Consorcio Cuatro Ríos Cuenca (CCRC), constructora formada por las empresas españolas Euskotren Participaciones SA, Cycassa (Canteras y Construcciones SA) e Infrainter (Infraestructuras Internacionales SA del Grupo Isolux Corsán SA). Sin embargo, debido a múltiples desavenencias con el Gobierno Autónomo Descentralizado de Cuenca, CCRC inició el procedimiento de solución de controversias del contrato en cuestión, el cual concluyó el 13 de febrero de 2017, dando inicio a la solicitud de arbitraje ante la CCI. A pesar de la solicitud de arbitraje, el 16 de febrero de 2017 el GAD Cuenca comunicó la terminación anticipada y unilateral del contrato, dando paso al proceso de ejecución de las garantías aportadas por Cycasa e lsolux Corsan.

El consorcio francés ACTN se encargó de las obras civiles pendientes de CCRC. Con fecha 1 de noviembre de 2018, ACTN comunicó que había terminado los trabajos pendientes del contrato en cuestión y solicitaba -después de una solicitud de prórroga negada- la recepción de la obra. El GAD Cuenca afirma que no ha recibido todavía la obra porque todavía no ha sido concluida en su totalidad.

Esta controversia está por el momento en manos de la Procuraduría General del Estado para una mediación entre las partes; y, si no se llega a un acuerdo, irá a arbitraje, lo que signifiaría dos procesos arbitrales en contra del GAD Cuenca por el contrato del tranvía.