La crisis generada como consecuencia de la propagación del Covid-19 dará lugar seguramente a un incremento sustancial de las disputas en la región.

Si bien la mayor parte de ellas serán sometidas para su resolución a los sistemas judiciales locales –que muy probablemente tendrán serias dificultades para enfrentar adecuadamente el número y magnitud de los conflictos que se presentarán- un importante número de controversias serán resueltas a través del arbitraje, sea por ser el mecanismo acordado por las partes o porque los litigantes finalmente asuman que los sistemas judiciales no estarán en condiciones de resolver las disputas con la celeridad y eficacia que la magnitud de la crisis y la gravedad de sus consecuencias requerirá.

La situación descripta provocará, presumiblemente, un crecimiento significativo del arbitraje en la región, no solo en aquellos países en los que su desarrollo ha alcanzado niveles relevantes, sino también en otras jurisdicciones en las que su utilización no ha tenido hasta el momento similar importancia. Asimismo, como ya se está observando, la situación generada por el Covid-19 está provocando cambios en el modo de conducir los arbitrajes y en el que las partes, los tribunales y las instituciones arbitrales se relacionan.

Cabe esperar que el fenómeno descripto dará lugar al ingreso de nuevos actores al arbitraje (tanto en calidad de árbitros como de litigantes), al mayor desarrollo de los centros de arbitraje y a múltiples iniciativas, proyectos, tensiones y discusiones, tanto en favor como en contra del arbitraje.

En este contexto, ALARB ha decidido crear el Observatorio a fin de que, en contacto estrecho con el Comité Ejecutivo y el Consejo Directivo, monitoree el desarrollo del proceso descripto, proponga ideas y fomente el diálogo con las autoridades, centros de arbitraje, cámaras de comercio, demás instituciones y comunidad en general sobre cómo enfrentar adecuadamente los problemas que se anticipa podrían presentarse.

Por la importancia de este proyecto se ha decidido integrar el Observatorio con algunos de los más reconocidos especialistas en la región, quienes monitorearán de cerca la situación y, según las necesidades que se presenten, podrán efectuar recomendaciones, proponer cursos de acción, la constitución de grupos de trabajo u otras soluciones que la problemática en cuestión amerite.

El Observatorio estará integrado por los siguientes especialistas:

 

  • Presidentes: Guido S. Tawil y Eduardo Zuleta Jaramillo
  • Miembros: Alfredo Bullard, Eduardo Gonçalves, Sandra González, Andrés Jana,  Selma Lemes,  María del Carmen Tovar y Claus von Wobeser.
  • Secretarios: Alegría Jijón y Santiago Peña.